Tragando Veneno

“Porque veo que estás lleno de amargura…” Hechos 8.23

A todos nos suceden cosas malas, difíciles e injustas.

 

Son inevitables y a menudo incontrolables, como el clima. Para mucha gente, la amargura es el resultado. Se amargan contra Dios, con sus familias, amigos y aún con su perro. La amargura se convierte en su modo de operación.
En la historia anterior, un hombre está siendo enfrentado como resultado de sus motivos no saludables. Era obvio para aquellos que le rodeaban que él estaba viviendo en el mero núcleo o fuente de la amargura. El sentimiento no era simplemente algo pasajero, él estaba viviendo en ese sentimiento. El había tragado el veneno de la amargura y este absorbió hasta el núcleo de su ser.
Cuando tragamos el venenos de la amargura, pensamos que estamos castigando a los demás. Cuando ellos parecen no ser afectados, tragamos aún más y esperamos que esto les hiera. El problema es que nos estamos destruyendo lentamente, desde nuestro interior hacia afuera.
No dudo que has sido herido o que has experimentado un gran dolor en tu vida. Pero si te aferras a ese dolor y te tragas el veneno de la amargura, este solo te herirá aun más. Debes aprender a perdonar.
Nunca experimentarás paz si siempre estás tragando veneno.

Robert & Rebecca Vander Meer
www.laarboleda.net

Escribe Tu Comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Similares: