El Torbellino De La Adicción Sexual

A pesar de que Hefner estaba cerca de cumplir cuarenta y cinco años, y se había involucrado con cientos de mujeres fotogénicas desde que empezó su revista, disfrutaba las compañías femeninas entonces más que nunca; y quizá más significativo, considerando todo lo Hefner había visto y hecho en años recientes, era el hecho de que cada ocasión que estaba con una nueva mujer, para él era una experiencia novedosa. Era como si mirara por primera vez a una mujer desnuda, redescubriendo con deleite la belleza del cuerpo femenino, esperaba sin aliento mientras ellas se quitaban las pantimedias y aparecían unas nalgas suaves –y nunca se cansaba del acto consumado-.

 

El era un parrandero sexual con un hábito insaciable.
Del era un abogado brillante, encantador e ingenioso. Tuvo un progreso especial en su carrera cuando lo nombraron uno de los ayudantes especiales del gobernador. Su esposa y tres niños estaban orgullosos de sus logros. Sin embargo, el tener un puesto público, le creaba un problema, ya que también era un adicto sexual. Su doble vida incluía prostitución, tiendas de revistas pornográficas y aventuras.
Del iniciaba sus relaciones con mujeres, sintiéndose ―enamorado‖. Después del contacto sexual inicial, luchaba desesperadamente por liberarse. Estas relaciones se caracterizaban por su ambivalencia. Quería sexo pero no relación. Sin embargo, no podía decir claramente que no, sin el temor de herir los sentimientos de las mujeres, por lo tanto, nunca terminaba por completo ninguna relación. En lugar de esto, esperaba que la frustración las forzara a darse por vencidas. El resultado fue que tenía una serie de relaciones al mismo tiempo en varias etapas de iniciación y frustración.
No sólo era el hecho de hacer malabarismos por mantener sus relaciones en orden. Algunas de esas mujeres eran vitales para él profesionalmente. Explotaba estas relaciones para recibir cooperación. Su problema era que las mujeres pensaban que él las tomaba en cuenta. Las complicaciones profesionales eran graves. Una vez se involucró con una colega y su secretaria al mismo tiempo; la secretaria habló con su jefa acerca de este ―problema‖ que ella tenía, Del tuvo que enfrentar entonces a dos mujeres furiosas.
Sus otros comportamientos eran también un problema. En tiendas pornográficas se comportaba sexualmente con numerosos hombres en las cabinas de los cines. Peor aún, las tiendas que frecuentaba se encontraban cerca de los lugares en donde se exponía a ser reconocido.
Prometió no volver a hacerlo, mientras asistía a una junta en la oficina general del Procurador, describieron un plan para hacer una redada a la tienda pornográfica local –en la que había estado dos días antes-. Pero no por eso dejó de hacerlo.
Tampoco pudo dejar de visitar salones de masaje sin peligro. Una noche su masajista era una joven que se había pasado con alguna clase de droga. Del decidió tomar su masaje de todas formas, incluyendo un ―trabajo manual. Cuando ella lo masturbó, le lastimó el pene. Del se sintió demasiado apenado para quejarse e inclusive platicárselo a alguien. Cuando llegó a su casa se sintió tan molesto que se masturbó, sin tomar en cuenta que su pene estaba llagado.
Cierta noche, Del se detuvo en un alto junto a una mujer joven. Siempre había tenido la fantasía de recoger a una mujer en la calle. Él la miró y ella le sonrió. Del se puso muy excitado. Manejaron uno junto al otro por varias cuadras. Ella le regresaba sus miradas en cada alto, poco después ella se le adelantó, dio vuelta y se detuvo en otro alto. Él la siguió y se paró atrás de ella. Ella se volteó hacia él y arrancó de nuevo. Del pensó que quería que la siguiera. Su mente se adelantó hacia donde él pensó que ella lo guiaba. Ella siguió en dirección a un restaurante local muy conocido con un popular bar nocturno. Convencido que era ahí donde se dirigían, empezó a especular que después de un trago, probablemente terminarían en el departamento de ella. Con la mente llena de fantasías, se estacionó atrás cuando ella se detuvo. Mientras él abría la puerta de su coche, ella corrió fuera del suyo y se apresuró a entrar al edificio. El levantó la vista sorprendido al darse cuenta de que no estaba frente al restaurante. Más bien, ella se había detenido en la estación de policía de tres cuadras más adelante.
Horrorizado, Del regresó a su auto y corrió hacia su casa. Mientras manejaba, estaba sorprendido y en estado de shock por haber estado tan fuera de la realidad. Ella no lo había estado animando para que él la siguiera, más bien estaba aterrada. Él, por otra parte, estaba tan absorto en sus fantasías, que no pudo notar que ella se estacionaba en la estación de policía.
Se sintió lleno de remordimientos por haber sometido a aquella mujer a tan espantosa experiencia. También estaba aterrado de que ella lo acusara de violación y lo arrestaran. Cuando Del llegó a casa a las 1:30 a.m., tuvo tanto miedo que se sentó y oró. A las2:00 a.m., escuchó en la distancia el sonido de una sirena. Le prometió a Dios que cambiaría. Fantaseó acerca de lo que esto haría con su mujer y sus hijos. Verdaderamente, fue el momento más desesperado de su vida. Finalmente, se fue a la cama.
Por la mañana al despertarse, sintió un tremendo alivio. Supo que no lo atraparía. Se fue a trabajar, poniendo una gran energía en su trabajo ese día. Al terminar el día, sintió la necesidad de una recompensa. Se detuvo en un salón de masaje.
Del era un hombre que valoraba la ley. También se sentía orgulloso de su honestidad, con la gente, factor que frecuentemente lo empujaba a la seducción. Sus hijos y esposa eran esenciales en su vida. Había trabajado duro en su carrera. Su adicción, sin embargo, violaba sus propios valores y la ley, de la misma forma que ponía en peligro su carrera y su familia. Su historia –de la cual sólo hemos relatado algunos pedazos aquí- es de constantes predicciones. El comportamiento adictivo de Del lo colocaba en situaciones en las que se hacía vulnerable a tremendas consecuencias. Su degradación era sobrepasada solamente por la violación de sus principios. A causa de la adicción sexual, su fantasía se hizo más real que la pesadilla que había creado.
¿Qué es Adicción Sexual?
Una forma de entender al adicto sexual como Del, es compararlo con otro tipo de adictos. Una definición común de alcoholismo o drogadicción, es que la persona tiene una relación patológica con un químico que altera su conducta. La relación de los alcohólicos con el alcohol, se vuelve más importante que la familia, amigos y trabajo. La relación progresa hasta el punto en que el alcohol es necesario para sentirse normal. Sentirse ―normal para el alcohólico es también sentirse aislado y solo, ya que la relación primaria de la que depende para sentirse adecuado, es un químico y no otra persona.
La adicción sexual es paralela. El adicto sustituye con una relación enferma un evento o un proceso hacia una relación sana con otros. La relación del adicto con una ―experiencia‖ que altera sus sentidos, se convierte en la parte central de su vida. Del, por ejemplo, ponía en peligro rutinariamente todo lo que amaba. Sus promesas de mejorarse se perdían frente al poder de su adicción. Lo único que superaba a su dolor era su soledad.
Tomado de Fuera De Las Sombras.
Dr. Patrick Carnes
Visite: www.codigorojo.org
Terapia Disponible con
Dr. Serafín Contreras Galeano
Profesional Pastoral en Adicción Sexual.
Certificado por el Instituto Internacional
Profesional del Trauma y Adicción. USA

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