Diferencia entre Adicción Y Otras Conductas Sexuales.

Diferencia entre Adicción Sexual Y Otras Conductas Sexuales

 

Muchas preguntas surgen cuando uno comparte enseñanzas sobre la Adicción sexual o cuando estamos frente a una persona que está buscando ayuda. Una de las más comunes es: ¿Toda conducta sexual involucra adicción sexual? ¿Toda persona con problema de sexualidad puede catalogarse como un adicto? La respuesta real y equilibrada es , NO. Hay ciertas características que establecen esa diferencia.
Hay una evidente diferencia entre adicción sexual y ofensores sexuales, conducta anti social o sociópatas y parafilias (Una parafilia del griego παρά, pará: ‘al margen de’, y φιλία, filía: ‘amor’) Parafilia es un patrón de comportamiento sexual en el que la fuente predominante de placer se encuentra en objetos, situaciones, actividades o individuos atípicos). Por ejemplo alguien pudiera tener un interés en una parafilia, como sexualidad sadomasoquista y no tener características compulsivas de adicción.
Lo típico del adicto sexual es que tiene una vergüenza muy alta acerca de su conducta, sentimientos de desespero y comúnmente tienen una historia de trauma. A menudos él o ella busca tratamiento voluntario.

 
Usualmente el adicto se deprime, está ansioso y tiene dificultad para desarrollar intimidad y apego sano. Puede tener alta propensión al suicidio. La mayoría de los profesionales de consejería ven en el adicto una persona capaz de responder al tratamiento.
En contraste con las otras conductas sexuales mencionadas arriba, la personalidad antisocial o con distintivos antisociales regularmente demuestra poca o ninguna vergüenza acerca de su conducta. Estos tienen altos niveles de negación, racionalización, pensamientos distorsionados acerca de su conducta y manifiestan menos probabilidad para el suicidio. Típicamente tienen más trasfondo personal de abuso físico que otros tipos de abuso. Los profesionales en consejería encontramos que este tipo de personas tienen poca disposición de buscar tratamiento y hasta rehúsan tomar ese camino.

 
En este caso más que adicción sexual tienen trastornos psicopáticos.
Surgiría la pregunta. Si ya ha sido descripto anteriormente lo que manifiesta un adicto sexual, cuales sería las características de un psicopático?

 

 

Características según Cleckley
El trastorno psicopático produce una conducta anormalmente agresiva y gravemente irresponsable, que según el doctor Hervey Cleckley determinan una serie de características clínicas, descritas en su libro The Mask of Sanity: An Attempt to Clarify Some Issues About the So-Called Psychopathic Personality, que incluyen:
• Encanto superficial e inteligencia.
• Ausencia de delirios u otros signos de pensamiento no racional.
• Ausencia de nerviosismo o manifestaciones psiconeuróticas.
• Escasa fiabilidad.
• Falsedad o falta de sinceridad.
• Falta de remordimiento y vergüenza.
• Conducta antisocial sin un motivo que la justifique.
• Juicio deficiente y dificultad para aprender de la experiencia.
• Egocentrismo patológico y carencia de empatía.
• Pobreza generalizada en las principales relaciones afectivas.
• Pérdida específica de intuición.
• Insensibilidad en las relaciones interpersonales generales.
• Conducta extravagante y desagradable bajo los efectos del alcohol y, a veces, sin él.
• Amenazas de suicidio raramente consumadas.
• Incapacidad para seguir cualquier plan de vida.
Características según Hare
Para el doctor Robert Hare, investigador sobre psicología criminal, los criterios que definen a la personalidad psicopática pueden evaluarse mediante una lista de veinte características denominadas Psychopathy Checklist (PCL). Estas descripciones tuvieron como base el trabajo de Cleckley para definir la psicopatía a través de una serie de síntomas interpersonales, afectivos y conductuales. Los síntomas que exhiben los psicópatas son, según Hare:
• Gran capacidad verbal y un encanto superficial.
• Autoestima exagerada.
• Constante necesidad de obtener estímulos y tendencia al aburrimiento.
• Tendencia a mentir de forma patológica.
• Comportamiento malicioso y manipulador.
• Carencia de culpa o de cualquier tipo de remordimiento.
• Afectividad frívola, con una respuesta emocional superficial.
• Carencia de empatía. Crueldad e insensibilidad.
• Estilo de vida parasitario.
• Falta de control sobre la conducta.
• Vida sexual promiscua.
• Historial de problemas de conducta desde la niñez.
• Falta de metas realistas a largo plazo.
• Actitud impulsiva.
• Comportamiento irresponsable.
• Incapacidad patológica para aceptar responsabilidad sobre sus propios actos.
• Historial de muchos matrimonios de corta duración.
• Tendencia hacia la delincuencia juvenil.
• Revocación de la libertad condicional.
• Versatilidad para la acción criminal.
Encontramos de esta manera una clara y gran diferencia para determinar quién está en el camino de la adicción y quien en el camino de otras conductas sexuales.
Compasión, entendimiento y acompañamiento es nuestro papel en el trabajo de consejería cristiana en el caso de la adicción sexual.
“El Espíritu de Dios está sobre mí y me ha enviado a dar Buenas Nuevas a los pobres, sanar a los quebrantados de corazón, Dar vista a los ciegos, Libertar a los oprimidos, Anunciar el año de favor del Señor y proclamar el día de venganza del Señor”. Jesús.
Dr. Serafín Contreras Galeano.
Profesional Pastoral en Adicción Sexual.
Certificado: 2013-1566
Certificado por el Instituto Internacional Profesional del Trauma y Adicción. IITAP. USA

Para información sobre Terapia Pastoral en Sexualidad esciba a contacto@serafincontreras.com

 

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