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El Cerebro Enamorado. Parte 2.

El Cerebro Enamorado. Parte 2

 Originalmente publicado por Marcel Ponton, PhD en www.marcelponton.com

Química del Cerebro

 

En la primera parte de esta serie hablamos sobre el potencial adictivo del amor. Esta semana nos queremos enfocar en la química del amor.  En su clase de química, la profesora María Mendoza Cruz (2004), usa la poesía para enseñar conceptos reales de la materia, ligándola al romance. Esta es una muestra de la tarea de sus alumnos, que ilustra la neuroquímica del amor:

 

 

«Despertaste en mi, todas las reacciones químicas
 y tus apasionados besos en los que depositaste todos tus ilusiones
 me condujeron a un mundo donde todo tenía carga positiva».

                                                 –Ma. De Lourdes Moreno Muñoz

Tu siempre estás en mi corazón
Como un átomo de TNT dentro 
de un volcán  
haciendo erupción.

                                                     –Karla Hernández Vázquez

 

 

¿Qué “explosiones” ocurren en el cerebro enamorado?

El amor romántico usa los sistemas subcorticales del cerebro que operan en los procesos de motivación y recompensa. El amor romántico activa la región ventro-tegmental que está asociada con sentimientos de placer, excitación, euforia, atención enfocada, y motivación.

 

Esta es la misma región afectada por la cocaína, el chocolate y el dinero. Song y colegas (2015) analizaron las estructuras alteradas por el amor romántico a nivel funcional en el cerebro. Encontraron un gran aumento de actividad en el circuito neuronal de recompensa, motivación y regulación emocional, tanto como en el circuito de cognición social en personas enamoradas, como se demuestran las siguientes neuroimágenes:

 

Gibson (2015) nos recuerda que no solo hay una activación de ciertas regiones, sino también existe una desactivación de otras regiones del cerebro.  Nuestras tías y abuelas no necesitaban leer ningún artículo con neuroimagenes para saber que alguien había “perdido la cabeza” por amor. Pero es cierto, varias regiones de la corteza frontal (que miden las consecuencias de nuestras acciones), de la corteza meso temporal y de la amígdala se apagan cuando el amor romántico toma las riendas del control neuronal. Esta desactivación de regiones del cerebro se traduce en alta toma de riesgos y la persona no usa ni juicio ni razón.  En las palabras de uno de los intelectuales latinoamericanos más importantes:

 

 

No sabes cómo necesito tu voz;
necesito tus miradas aquellas palabras que siempre me llenaban,
necesito tu paz interior;
necesito la luz de tus labios!|
Ya no puedo… seguir así !…Ya… No puedo.
Mi mente no quiere pensar, no puede pensar nada más que en ti.

                                                                     –Mario Benedetti

 

 

Otro asunto es que la persona enamorada no considera ninguna barrera en la relación y evita información que le sea contraria a su interés en el ser amado. Por eso toman riesgos grandes y razonan diciendo “el amor lo conquista todo.” Esta incapacidad de medir riesgos y la realidad es quizá mejor expuesta en la película Her (Ella), donde Theodor (Joaquin Phoenix)  se enamora de la voz de su sistema operador (protagonizada por Scarlett Johansson), sin importarle un asunto básico: la inmaterialidad de Ella que no brinda ninguna posibilidad para lograr intimidad y consumar la relación.

 

 


¿Qué químicos están activos en el cerebro enamorado?

En cuanto a la actividad neuroquímica del cerebro existen dos hormonas peptídas y dos neurotransmisores involucrados la actividad cerebral durante la experiencia del amor romántico.

 

 

  • Oxitocina juega el papel más importante. Este péptido hormonal se produce en el hipotálamo y se emite desde la glándula pituitaria hacia el núcleo de accumbens y las regiones límbicas del cerebro. La oxitocina facilita la confianza, los nexos sociales y la monogamia.

 

  • También está involucrada en la actividad sexual. Los químicos con licencia ya han inventado un perfume Aromatics Elixir que es un agonista de oxitocina como una poción de amor. Por igual está la oxitocina pura usada como spray nasal… (Por favor, usar con mesura)

 

  • Vasopresina se emite en las regiones relacionadas con la recompensa, pero mayormente como un refuerzo de la oxitocina durante el proceso de apego.

 

  • Dopamina es el neurotransmisor que lleva a la persona del punto reactivo de “gustarle alguien” a “desear la persona.” Este neuro-transmisor promueve los sentimientos y sensaciones de placer con la presencia, imagen o pensamiento del ser amado. La oxitocina aumenta la emisión de la dopamina en el amor romántico.

 

  • Este neurotransmisor disminuye mucho durante la experiencia del amor romántico, a los niveles similares encontrados en pacientes con trastorno obsesivo compulsivo. Cuando se usan medicinas que aumentan la serotonina (v.g., antidepresivos como Prozac), la pasión se esfuma.

La siguiente imagen es un resumen de la neuroquímica del cerebro durante el amor romántico:

Se nos hace claro, entonces, que el amor romántico es muy complejo porque produce cambios reales a nivel de actividad neuronal y neuroquímica en el cerebro. Esta actividad impacta las emociones y la conducta de la persona, tanto como su manera de pensar. Por eso, una relación amorosa puede ser muy satisfactoria, afirmativa,  y saludable. Pero también puede ser dañina, desgastadora e hiriente.

 

¿Cuáles son las señales de una relación sana? Esto lo discutiremos en la próxima entrega

 

Dr. Marcel Ponton

www.marcelponton.com

 

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