Cerebro Enamorado y otras Adicciones. Parte 1

Del Amor y otras Adicciones–El Cerebro Enamorado Parte I

Originalmente publicado por Marcel Ponton, PhD en www.marcelponton.com

El amor romántico es un estado fisiológico que trae cambios químicos al cerebro. El amor en general tiene consecuencias para nuestra salud y bienestar.  Pero el enamorarse puede alterar la conducta, el ánimo y la forma de pensar de una persona al punto de quedar obsesionada con, o adicta al ser amado y también puede tomar decisiones muy riesgosas. Esta semana empiezo una serie sobre las adicciones que se enfoca en entender qué está ocurriendo en el cerebro durante estos procesos.
El amor romántico ha sido descrito como una de las “drogas más potentes” en la experiencia humana. En efecto, su poder es tan fuerte, que aún la poesía sagrada dice:
Porque fuerte como la muerte es el amor; «Inconmovible como el Seol es la pasión. Sus brasas son brasas de fuego;  es como poderosa llama».   –Salomón
Esta metáfora nos habla del potencial extraordinario y de la intensidad del amor romántico, que puede cambiar la calidad de vida y el rumbo de los involucrados.
¿Qué ocurre en el cerebro durante el amor romántico?
Como el sentimiento del amor y la experiencia de estar enamorado son universales, científicos han decidido estudiar éste estado emocional como cualquier otra condición psicológica.
Fisher y colegas (2002), clasifican la actividad neurológica y hormonal del cerebro en tres procesos relacionados al amor: atracción, amor romántico y apego. Si la atracción refleja un deseo sexual nato de encontrar una pareja, el apego tiene que ver con la seguridad de una relación duradera. Pero en el contexto romántico, el estar enamorado es un proceso de formación de un enlace afectivo entre dos personas que involucra proximidad y apoyo emocional. Este proceso sin embargo es tan fuerte, que puede causar los mismos elementos presentes en una adición. Primero, el individuo se enfoca exclusivamente en la otra persona, luego piensa obsesivamente sobre esa persona; la desea, la anhela y la extraña, aún después de haber transcurrido un tiempo corto. También distorsiona la realidad y está dispuesto a tomar riesgos enormes para ganarse a esa persona.
Al igual que con una adicción, la persona desarrolla tolerancia (necesita ver y estar con la otra persona más y más), tiene problemas de retracción (withdrawal), y recaída por las ansias de tener a la otra persona. En éste sentido el amor es una droga poderosa. Hay gente que vive por amor, y otros que “mueren por amor.”  El amor romántico es tal, que si el ser deseado tiene sentimientos recíprocos pueden experimentar un estado de felicidad. Pero si el ser amado rechaza al enamorado (algo que ocurre 95% de las veces), entonces la intensidad de la pasión aumenta exponencialmente. Sería muy práctico olvidar a la persona que rechaza o que termina la relación, pero lo contrario es cierto.  Aún neuroimágenes de personas “enfermas de amor” después de ser rechazadas demuestran que las mismas áreas del cerebro que se activan durante el enamoramiento, permanecen activadas durante el proceso de sufrimiento. Es decir, siguen enamorados en ausencia de la persona.  Pablo Neruda resumió este problema de la mejor forma cuando dijo: «Es tan corto el amor Y tan largo el olvido».

¿Qué regiones del cerebro están involucradas en el amor romántico?
El amor romántico intenso involucra lo que se conoce como el pasillo del placer o el área de recompensa en el cerebro. Hay dos regiones involucradas en la parte interna del cerebro: la región ventro-tegmenal (VTA) y el núcleo accumbens. Debo destacar que todos los procesos de adicción usan este mismo pasillo neuronal que tiene que ver con las sensaciones de placer.

¿Qué sabemos del amor romántico?
Primero, que es un estado neurofisiológico y por lo tanto hay cambios reales en el cerebro durante esta condición emocional. Segundo, la conducta de la persona en relación a su posible pareja tiene características que semejan una adicción, porque las áreas de placer en el cerebro son activadas de igual manera que en cualquier adicción. El desenlace después de esta etapa es crítico. Tercero, esta es una experiencia universal y el asunto es si puede ser una experiencia sana y positiva que lleva a la pareja a un segundo estadio en su relación, definida por apego y compromiso; o si se queda en un estadio superficial de éxtasis neuroquímico. Porque hay personas que aman el enamoramiento, pero tienen serios problemas con las relaciones.

En la segunda parte de ésta serie veremos los procesos neuroquímicos en el cerebro durante el amor romántico y luego describiremos las características de las relaciones sanas.

Dr. Marcel Pontón.
www.marcelponton.com

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2 thoughts on “Cerebro Enamorado y otras Adicciones. Parte 1

  1. Wilmer dice:

    Si es una adicción como hacer para no caer en ella…y si ya an caído en el enamoramiento como hacer para salir de ella

    1. Puedes contactarme a contacto@serafincontreras.com y te enviar’e información de Terapia

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